250 g de
masa de levadura
150 g de harina
100 g de queso tipo romano, picado (fresco)
100 g de queso común rallado
5 huevos
Manteca, aceite
Sal
Preparación
Mezclar tres huevos y dos yemas con una pízca de sal, el queso
romano, el rallado, unos 100 g de aceite añadido en forma de hilo y
dejar reposar la mezcla durante 3 horas. Una vez levada la masa,
agregarle la harina trabajándola bien, hacerle en el centro un huevo
y poner la mezcla de huevo; hacerla absorber, de a poco, a la masa.
Amasar bien hasta obtener una masa muy blanda, ponerla en un tazón y
dejarla levar, cubriendo con un repasador, durante 2 horas, en lugar
tibio.
Enmantecar una pizzera de paredes altas y extender en ella la masa
con las manos enmantecadas. Dejar levar la pizza durante 1 hora,
luego, cocinarla en horno moderado hasta que la masa esté a punto.
Servir bien caliente.