500 gramos
de chocolate cobertura blanco o negro
Confites de colores
Glacé real
Moldes especiales
Preparación
Rallar el chocolate con cuchillo y colocarlo en un tazón. Poner éste
en un recipiente con agua caliente hasta lograr derretirlo. Retirar
y dejar enfriar un poco.
Volcar el chocolate derretido en el molde de cáscara de huevos,
expandir a toda la superficie y volcar el excedente.
Llevar a la heladera hasta que esté solidificado y desmoldar. Así,
colocar de a dos cáscaras boca abajo sobre una placa algo caliente.
Al derretirse los bordes, colocar en el interior los confites y
pegar las dos mitades.
Decorar esta unión con glacé real, y decorar los huevos.
No caliente demasiado el chocolate, pues no podrá despegarlos del
molde si se excede en temperatura.