3
pechugas de pollo.
3 cucharadas de cebada perla.
2 cucharadas de mantequilla.
1 cucharada de harina.
1/2 taza, de crema fresca.
3 yemas de huevo fresco.
Sal y pimienta, la necesaria.
Preparación
Se ponen a hervir las
pechugas, en agua fría, con la cebada y un puntito de sal. Se dejan
hervir a fuego vivo hasta que estén cocidas. En una cacerola se pone
la mantequilla y ya que está derretida se le vacía el caldo en que
se cocieron las pechugas, teniendo cuidado de pasarlo por un colador
para prensar la cebada y que quede bastante espeso. Las pechugas se
parten en pedacitos y se añaden también a la sopa; se sazona con la
sal y la pimienta, y ya al momento de servirse se le agrega la crema
y las yemas de huevo disueltas en un poco de leche. Se revuelve todo
y se sirve. La sopa no debe calentarse cuando tenga el huevo y la
crema, pues fácilmente se corta.